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6 min / Para los que disfrutan un café con cuerpo ☕
La prensa francesa nunca se fue. Lleva décadas formando parte de cocinas de todo el mundo y sigue siendo uno de los métodos más utilizados para preparar café en casa.
Es sencilla, no requiere filtros de papel, no necesita electricidad, permite preparar varias tazas de una sola vez y produce un café con mucho más cuerpo que los métodos de filtrado con papel. Y sí: también puede hacer un excelente Cold Brew.
¿Qué es una prensa francesa?
La prensa francesa es un método de inmersión. El café molido permanece en contacto con el agua durante varios minutos y, al finalizar, un émbolo con filtro de malla de acero separa el café molido de la bebida.
A diferencia de métodos como V60 o Chemex, aquí no buscamos que el agua atraviese rápidamente el café. Lo dejamos reposar. Esta diferencia y el filtro de malla tiene un efecto muy evidente en la taza: la prensa francesa conserva buena parte de los aceites naturales del café, dando como resultado una bebida con más cuerpo, textura y otra sensación en boca.
Una cafetera con larga historia
Aunque hoy la conocemos simplemente como prensa francesa y pasa desapercibida en cualquier cocina, su historia es más interesante de lo que parece. El diseño fue evolucionando en Europa durante el siglo XIX y existen diferentes patentes y versiones anteriores a la prensa que conocemos hoy. Con el tiempo, el formato se fue perfeccionando hasta convertirse en el clásico recipiente de vidrio con su émbolo y el filtro metálico.
Su popularidad creció especialmente en Europa y terminó convirtiéndose en un elemento habitual en hogares, hoteles y restaurantes. No necesitó botones, electricidad ni tecnología complicada para sobrevivir durante generaciones.
¿Qué tiene de especial?
La prensa francesa utiliza un filtro metálico en lugar de uno de papel. Esto significa que permite pasar más aceites naturales y pequeñas partículas del café hacia la taza. El resultado es un café más intenso, untuoso y con mayor cuerpo.
Si estás acostumbrado a tomar V60 o Chemex, probablemente notes bastante diferencia desde el primer sorbo. No significa que uno sea mejor que otro. Son simplemente experiencias diferentes. Al respecto hay un ejemplo que, cómo buen argentino, me gusta dar: la carne. Aunque tengamos el mismo corte, no es lo mismo el resultado de hacerla al horno, que a la parrilla o en un horno de barro. Y básicamente lo mismo sucede con el café: no hay peores y mejores métodos de preparación, simplemente dan resultados diferentes.
¿Para quién recomendamos la prensa francesa?
Es un método especialmente interesante para quienes:
Buscan un café con mucho cuerpo y textura.
Quieren preparar varias tazas de una sola vez.
Ya tienen una prensa en casa y quieren sacarle más provecho.
La receta clásica
Una buena prensa francesa no necesita demasiados ingredientes: café, agua y tiempo. Pero algunos detalles pueden hacer la diferencia.
Como punto de partida, podés utilizar una proporción de 1 parte de café por 16 partes de agua (1:16).
Por ejemplo:
37,5 g de café + 600 ml de agua
Utilizá una molienda gruesa y agua entre 89 °C y 92 °C.

01) Primero agregá el café y realizá una preinfusión: incorporá una pequeña cantidad de agua, suficiente para mojar todo el café, y dejá reposar durante 40 segundos. Esto permite que el café libere ciertos gases y se hidrate antes de completar la extracción.
02) Después, agregá el resto del agua y revolvé suavemente durante unos segundos, asegurándote de que todo el café quede en contacto con el agua.
03) Ahora viene el tiempo de extracción. Y acá vale la pena experimentar: podés empezar con 3 minutos para cafés de tostión alta y probar entre 3:30 y 4:30 minutos para cafés de tostión media o media clara.
04) Cuando termine el tiempo elegido, presioná el émbolo lentamente y serví todo el café inmediatamente. También podés pasarlo a otro recipiente para evitar la sobre-extracción.
A partir de ahí, podés ajustar la receta según el café que estés utilizando y el resultado que busques.
¿Y si quiero un café más limpio?
Aunque la prensa francesa se caracteriza por producir una taza con cuerpo, podés conseguir un resultado más limpio utilizando una molienda adecuada (media-gruesa a gruesa) y evitando remover demasiado el café durante la extracción.
También es importante no presionar el émbolo con demasiada fuerza, ya que la idea es separar el café molido de la bebida, no comprimirlo como si estuvieras tratando de sacarle hasta la última gota.
También sirve para Cold Brew
Si no leíste nuestro artículo sobre Cold Brew, tenemos buenas noticias. La prensa francesa también funciona para prepararlo y disfrutar de un café refrescante esos días de calor que no te apetece el café caliente.
Algunos consejos para tener en cuenta
La prensa francesa es sencilla, pero hay detalles que hacen la diferencia.
La molienda importa mucho.
Una molienda demasiado fina puede atravesar el filtro y dejar una taza excesivamente turbia o con mucho sedimento.
El café fresco también importa.
Como el método conserva buena parte de los aceites del café, las características del grano tienen mucha presencia en la taza.
El tiempo también cuenta.
Una extracción demasiado corta puede resultar en un café débil, mientras que una demasiado larga puede generar sabores desagradables.
Preguntas frecuentes
¿Qué molienda utilizo para prensa francesa?
La recomendación habitual es una molienda gruesa. Esto facilita la filtración y ayuda a evitar un exceso de sedimentos en la taza.
¿El agua debe hervir?
Nunca. Recomendamos utilizar agua entre 89 °C y 92 °C.
¿Cuánto tiempo debe infusionarse?
De 3 a 5 minutos. Después podés ajustar el tiempo según el café y el resultado que busques.
¿La prensa francesa sirve para Cold Brew?
Sí. Es una de las formas más sencillas de preparar Cold Brew.
¿Por qué mi café queda con mucho sedimento?
Puede deberse a una molienda demasiado fina o a que el café tiene muchas partículas pequeñas. Una molienda más gruesa y un prensado suave ayudan. Aunque siempre sugerimos comprar el café en grano para conservar su frescura y molerlo según el método, si no tenés un molino podés comprar tu café en una tienda de especialidad, indicando que necesitas molienda para prensa.
¿Cuántas tazas puedo preparar?
Depende del tamaño de la prensa. Existen diferentes capacidades, desde modelos pequeños de 3 tazas, ideales para una o dos personas, hasta las más grandes (12 tazas).
Y ojo con esto: cuando hablamos de “tazas” en cafeteras, no necesariamente hablamos de la taza grande que frecuentemente se usa para tomar café. Las capacidades hacen referencia a tazas pequeñas, de aproximadamente 120 a 150 ml. Por eso, para saber cuánto café podés preparar realmente, lo mejor es fijarse en la capacidad en mililitros.

ANTES DE IRTE
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